12 diciembre 2007
10 diciembre 2007
La hija del Gobernador (III)
Frente a frente, pero en esta ocasión de día, a cielo descubierto y con el rol intercambiado. Ella de ladrón y él de uniforme, Teresa de la Santa Cruz y Felipe Trujillo habían cambiado el perfume de la seda y las azucenas del palacio por el olor picante de la pólvora y la madera ardiendo. Frente a frente, pirata y militar, princesa y bandido, criminal y príncipe. La confusión abrumaba al capitán, que fue incapaz de articular palabra.
-“No sólo has matado por mis sábanas, también te has mantenido con vida”, dijo Teresa dirigiéndose a su amante, vencedor en la batalla pero desarmado en el alma.
-“¿Todo esto sólo para ponerme a prueba?”, respondió él desde su asombro.
-“No te pongo a prueba. Era una batalla pendiente”
-“¿Contra tu padre o contra mí?”
-“Contra ninguno de los dos. Sólo luchaba contra mí”, aseveró Teresa mientras volvía a anudar el pañuelo rojo sobre su cabeza. “Y he vencido”
Fin
08 diciembre 2007
La hija del Gobernador (II)
Embarcó en su fragata, a la que había bautizado como "Incertidumbre". Partió algunas millas mar adentro y patrulló atento al horizonte. A lo lejos vio acercarse lo que parecía una carraca holandesa. Distinguió una bandera negra y diez o quince cañones, tal vez menos. Pitó a zafarrancho y sus barcos comenzaron a disparar.
No fue una batalla difícil. La artillería de la flota del capitán pronto destrozó el casco del invasor y dejó inservible su velaje. La "Incertidumbre" se aproximó a la malograda carraca y la tripulación abordó la eslora. Los soldados españoles acabaron con los marinos extranjeros y el capitán Trujilló saltó hasta la cubierta del enemigo. Ordenó a los supervivientes que lo llevaran ante el capitán y, desde la popa, con paso decidido, el capitán pirata se fue aproximando hacia el español. Un exótico andar dejó entrever una elegancia inusual en los piratas, a los que Trujillo conocía bien.
Su enemigo vestía un pantalón ceñido y pulseras de oro en ambos brazos. Cada vez más próximo, Trujillo se sorprendió ante la delgada silueta que tenía frente a sí, coronada por un pañuelo rojo que cubría el cabello rubio y rizado que tantas veces besó. Teresa de la Santa Cruz había desafiado al gobierno de Isla Tormentosa.
Esta historia continuará exhibiendo tópicos en una próxima tercera parte.
06 diciembre 2007
La hija del Gobernador (I)
Teresa de la Santa Cruz y Schleswig, la nariz más puntiaguda al sur de la Florida, era la hermosa razón por la que Felipe Trujillo, oficial de marina, colgaba cada noche el uniforme para escalar la fachada del Palacio del Tormento hasta el balcón del dormitorio de la hija del Gobernador.
Ese era el otro uniforme del Capitán Trujillo, el de ladrón. Hábil y sigiloso trepador capaz de burlar una y otra vez la seguridad de la sede del Gobierno, de convencer a su amada de que siempre le sería sincero y de dar la mano a su padre en cada banquete mostrando sus respetos hacia su esposa e hija, fingiendo ser uno más de los cientos de soldados del Gobernador que suspiraban resignados por los tirabuzones de Teresa.
Aquella noche, Felipe Trujillo tardó más de lo normal en llegar al balcón. Había disfrutado de un día de permiso, una oportunidad perfecta para asaltar barcos extranjeros como corsario de la Reina. Pero aquel domingo su víctima había sido un mercante español que se resistió a sus andanadas.
- "¿Ya no respetas ni a tu bandera?", le inquirió Teresa.
- "Mi única bandera es la que te cubre en tu cama aristocrática". Ella empezaba a sonreír.
- "...Sólo es un poco de tela"
- "Mataría por ella", contestó Felipe, quitándose sus guantes negros.
- "¿Y también te mantendrías con vida?"
El Capitán Trujillo, el oficial más valiente de Isla Tormentosa, no se atrevió a responder. Apagó las velas del dormitorio y consumó una vez más su traición al Gobernador, ignorante de todo aquello, y su promesa a Teresa de entregarle cuerpo y alma cada día que concluyera sin desangrarse en el mar o en tierra firme.
Aquella noche Felipe se despidió de la hija del Gobernador besando su mano, como lo hacía cada vez que la saludaba delante de su padre... Los dos sabían que la próxima noche tal vez no volverían a verse.
14 noviembre 2007
Ya pasó
El espíritu de estas cuatro semanas se traslada a mi fotolog, donde pretendo -sin prometer- ir publicando las fotos de las vacaciones. Gracias por los comentarios de este último mes, los he apreciado mucho.
07 noviembre 2007
In Gold we trust
En nuestro capitulo de prejuicios, hoy analizaremos a la sociedad estadounidense. Y lo haremos partiendo de la vieja premisa que, no por manida es menos cierta, asegura que este pais lo fundaron criminales, prostitutas y herejes con animo de lucro.
Jamas he sentido la estafa tan proxima. Ni siquiera cuando llaman a la puerta esos senores de editoriales conocidas ofreciendo libros desconocidos que ni necesitas y ni siquiera estas viendo, pero que de algun modo te apetece comprar. Los comerciantes estadounidenses de Miami, damas y caballeros, [se abre generalizacion] son gentuza [se cierra generalizacion]. Las unicas excepciones que he encontrado son procedentes de Cuba. De todos los demas, desconfiare siempre.
No se sirvan de argumentos como la influencia del Caribe, la cultura latina ni otras teorias de dudosa base antropologica. Los mayores hijos de puta que me cruzo por aqui hablan americano perfecto y no saben donde esta Australia. O sea, son estadounidenses nativos. Quieren tu pasta, tus billetes verdes, y como todos tienen el mismo tamano (ya va siendo hora de aprender del resto del mundo, amigos de la Reserva Federal), intentan colarte billetes de 1 cuando tienen que dartelos de 5. Ayer, sin ir mas lejos, me colaron uno en una cafeteria.
Por no hablar ya de que siempre se olvidan del cambio, de que los lectores de codigos de barras marcan mas que el precio en las estanterias o de que cada dia el mismo producto cuesta distinto. Por supuesto, los precios raramente se exhiben en Miami. Lo mejor es preguntar y, al igual que un bazar de Tanger, regatear. Marco Polo con las especias era mucho mas honesto. Pero claro, estos Estados Unidos de America fueron fundados por ladrones, senoras bigotudas y ratas con peluquin.
Es bien sabido que aqui te piden propina por todo. Mas que pedirla, te la exigen. Por si no fuera suficientemente vergonzoso cobrarte 20 dolares solo por entrar a un garito (sin copa incluida) y sacarte 11 dolares por cada cubata (en vaso de plastico, lleno de hielo picado y con ron barato y mucha cocacola aguada), los camareros se hacen los graciosos y te piden sin complejos sus dolarcitos de propina. Asi pasa, que en cada bareto de pacotilla hay personal para parar un tren: un camarero cada cuatro o cinco metros, seguridad en cada esquina, guardaespaldas para cada stripper (esto me lo han contado porque yo no voy a locales de strip-tease como el Mansion, en el 1235 de Washington Avenue, un poquito mas lejos que Cameo pero mas cerca que Privee). Y el senor del cuarto de bano, que merece parrafo aparte.
Cobrarte por mear me parece lo mas miserable del mundo, y no creo que tarde en llegar a Espana, media Europa ya lo hace. Aqui hay un tipo en cada retrete que espera a que acabes, te pone jabon liquido en las manos y te lanza sonriendo una toalla como si fuera Tom Cruise en Cocktail. Calcula cuantas veces vas al bano en una noche de marcha, multiplicalo por el aforo y conviertelo en dolares. Es el negocio de la urea, con el que miles de estadounidenses se frotan sus humedas y pestilentes manos.
Pero sigamos con las propinas que, ya que estamos en materia, es pa mear y no echar gota (aun asi tambien pagas). Todo el mundo sabe que si vas a un pais donde siempre se dejan propinas pues se dejan propinas y punto. Hay quien dice que es una senal de atraso, aunque a mi me parece elegante y hasta conveniente, y en Espana las defiendo. Te ha gustado el servicio? Dejas propina. No te ha gustado? Pues no la dejas. Una forma eficaz y transparente de evaluar y motivar al personal de los locales. Pero de ahi a que te la planten en la cuenta como si estuviese regulado por el articulo 123 de la Constitucion hay un abusivo paso de un 17% que no entiende de calidad ni esfuerzo. Las "tips and gratuities" van proporcionales a lo que gastas, aunque al camarero le cueste el mismo trabajo llevarte a la mesa una botella de Boda Real que una cocacola light sin hielo y sin limon.
Y asi podriamos seguir. Ahora mismo tengo en la cabeza al taxista que me trajo del aeropuerto, al tipo de la tienda de gafas de sol, a los dependientes de Foot Lockers, al camarero de Segafredo, al barman de Space, a la de la supuesta barra libre de Mansion y a un monton de hijos de puta que, victimas de su propia historia, recuerdan al mundo que esta republica nacio del vientre de un grupo de buitres, esquimales sin afeitar y una sopa primitiva de bilis y acido urico.
02 noviembre 2007
Crisis
Imaginate que, en plena resaca, despues de haber dormido tres horas, te despierta una sirena antiincendios a trescientos decibelios, estridentes mensajes en lenguas extranas que gritan "evacuen el edificio inmediatamente", sales de la cama y te cruzas con el profesor a cuya clase no has ido, evacuas el edificio en llamas y te encuentras conque fuera hay un huracan y, para rematar, descubres que no solo te sientes zombi sino que ademas lo pareces, porque la noche anterior te acostaste maquillado despues de una excesiva fiesta de Halloween... No, hoy no ha sido un buen dia.
En realidad no habia fuego (ha sido un puto simulacro a las 11 de la manana, quien sabe si en venganza por la escasisima asistencia a clase), la tormenta tropical en Miami ha sido un pedo y afortunadamente me quite la pintura de vampiro antes de acostarme. Pero si no adornara la realidad nadie leeria este blog. Aun asi, el dia no ha sido de los mejores.
En mi tercera entrega de miserias, comienzo apuntando lo dificil que es hacer planes aqui. Escribo a la una y media de la manana tras el intento frustrado de salir al Cameo, uno de los night clubs (suena a puticlub, pero asi llaman aqui a los garitos) a los que solemos ir. Aqui hay mucha gente y dar un paso en grupo cuesta una eternidad. De tanta gente que hay a veces lo que te pide el cuerpo es estar solo, algo que en mi dormitorio, por cierto, es imposible. Y no precisamente porque me lo llene de churris todas las noches. Comparto habitacion con otros tres estudiantes, y dos de ellos jamas salen de ella. Jamas. Ni siquiera hoy con el simulacro. Uno porque siempre esta estudiando, y el otro no se que hace. Pero siempre estan alli, en esa habitacion pequena, desordenada y que huele a internacionalidad poco ventilada. Cuando camino por los pasillos de la residencia escucho musica, risas, fiesta... hay vida en las habitaciones. En la mia no, o al menos no es la vida que conocemos los humanos.
Es por ello por lo que la intimidad la tengo que buscar fuera. Hoy fui solo a la playa, aprovechando un momento en el que el sol volvia a brillar. Era solo un espejismo. Lo divertido que tiene el clima aqui (espero que el chaman me lo explique) es que estas tan tranquilo tomando el sol en la playa y a los tres minutos la arena se te esta incrustando en la piel a 90 km/h, el cielo se vuelve negro como en una pelicula de Disney y sobre tu toalla comienza a caer un aguacero bajo la produccion de Jerry Bruckheimer.
Y estos son solo algunos de los despropositos de este insulso dia. Una pesadilla antes de navidad y despues de Halloween que, por cierto, estuvo bastante bien. La gente se vuelve completamente loca con esta fiesta, que tonteria mas divertida. No puedo colgar fotos porque aqui la caja de los ordenadores esta encerrada con llave, y el precio de los cibercafes es estupidamente caro (8 dolares por hora, maldita sea, cuando hay wi-fi publica hasta en la playa). Quiza un dia de estos pague la dolorosa cantidad para poner algunas fotos. Pero es que por ese precio me compro un Dodge.
31 octubre 2007
Hallo-wind
Que viene el huracan, mamita, que viene el huracan. Y no, no es el ultimo verso del reggeaton miamense, es la puritita verdad. Que hoy casi se me vuela una japonesa en la calle y los de la escuela han retirado las tumbonas de la piscina. Han convocado una reunion extraordinaria en la cafeteria para darnos instrucciones. Concretamente una: "mequetrefes, llamad a vuestra familia y decidles que no pasa nada, porque esos gandules de las televisiones magnifican estas cosas". En ese momento he silbado con disimulo, mirando hacia el techo con las yemas de los dedos tocando la mesa.
Noel se esta sintiendo en Miami, y manana se notara mas. Asi que recuperamos el capitulo de las miserias de mi viaje: cuando hay mal tiempo aqui no hay nada que hacer. El viento hace que la arena de la playa te acribille y la lluvia, siempre intermitente, anula todos los planes. Hoy la hemos superado yendo al cine (Saw IV, pura caquita), pero ya veremos manana, que es la fiesta de Halloween. Aqui es tradicion salir disfrazado por Lincoln Road, calle comercial de Miami Beach, que se convierte en una especie de bacanal callejera segun cuentan. Ya veremos si manana las brujas y los vampiros no vuelan de verdad.
Cuando hablo por telefono la gente me pregunta: "bueno, te estaras poniendo moreno, no?" Y me da lastima decir que sol sol, lo que se dice sol, lo he visto dos o tres dias. "Y hoy no vas a la playa?" "No, hoy hay huracan". Asi que, amigos de la desgracia ajena, puede que en los proximos dos o tres dias me aburra mucho. Se agradeceran las postales (tambien la paqueteria por FedEx y los envios por Western Union).
30 octubre 2007
Lo que como
Al agente Jack Bauer le gusta saber lo que come la gente, y convierte en literatura un desayuno turistico en Praga. Asi que, siguiendo sus ordenes, paso a comentar lo que me llevo a la boca en esta inquisicion gastronomica llamada EF Miami:
Por la manana, los dias que consigo levantarme, desayuno con los huevos revueltos. Scrambled eggs, se llaman. Suelo pedir beicon (el anteriormente conocido como bacon), y me ponen dos tiras ennegrecidas que para mi es lo mejor del desayuno: saben a sal y a aceite muy grasiento. Hay dias que cambio esta bomba nutricional por tortitas con chocolate. Suena mejor, lo se, pero las tortitas son tan cutres que al menos la sal del beicon es una garantia de sabor. Todo esto lo acompano con algo de beber. Y cuando digo algo es "algo", porque nunca sabes si lo que esta saliendo de la maquina de las bebidas es zumo, agua o ninguna de las dos cosas. Ahi es cuando la cocacola, aunque impopular como desayuno, se convierte en otra garantia.
La hora de la comida me la salto, porque a las 11 de la manana no tengo hambre, senores estadounidenses. Aguanto hasta las 5:30, terroristica hora de la cena, en la que acudo de nuevo a la cafeteria a dejarme sorprender. 'Chicken', 'pasta' y 'rice' son las constantes de una ecuacion que, aunque varia en su formulacion, deriva siempre en el mismo resultado. Por eso me agarro al sandwich de atun como salvavidas en medio de esta insulsa fuerte marejada.
Pero no todo es tan malo. Muchas veces lo que hacemos es salir a cenar fuera, a meternos costillares y japonadas teriyakis de esas. El dia de mi cumpleanos nos fuimos a un americano de los que huelen a parrilla. Maravilloso. Y en el cumpleanos de otra companera nos fuimos a comer sushi, que no me gusta, pero no me tocaba elegir a mi. Aunque hasta ahora el lugar con mas exito entre mis amiguetes es 'Fratelli della buffalla' (Washington Av. con 5th St., para los interesados). "Y te vas a EE.UU. para comer en un italiano?", pensaran algunos. "Pues si", respondo yo, que he comido la peor hamburguesa del mundo en Nueva York y la pizza mas deleznable en Roma. Los fratelli de la bufala estos son una gente muy maja, que hablan italiano, y que respetan la maravillosa costumbre americana de rellenarte la cocacola las veces que haga falta sin que se lo pidas. Te cobran $2.50 por el vaso, la mitad que en muchos sitios en Espana, y bebes en paz hasta morir. Esto es un pais.
Y para hacer la digestion, nada como el Starbucks, un lugar que odio en Espana pero que aqui tiene mas gracia. Se toman en serio lo de cuidar al cliente y toda esa vaina, hasta el punto de que el otro dia uno de los camareros, un cubano llamado Jamil, nos convencio para ir a una fiesta en Space. A mi no tuvo que convencerme mucho, la verdad, y la entrada gratis por cortesia de la escuela hizo el resto. Hay dos cosas que tenia que hacer antes de irme de este mundo: vivir una fiesta de Halloween en EE.UU., y pegarme el fieston en Space Miami. Este sabado hice las dos a la vez. Por suerte no me lleve la camara, aunque si tire de la del movil un par de veces. Y hoy, con el teclado desbloqueado, creo que le he mandado una de las fotos a mi madre sin querer... solo espero que algo haya impedido su recepcion. Ingenieros de telecomunicaciones, piratas informaticos y ministros de industria, necesito vuestra ayuda para eliminar el rastro de un MMS.
Asi que despues de pasarme el domingo durmiendo, este lunes, tras saltarme las clases, he ido a comprarle unas Nike a mi hermano, que es tradicion. Despues he comprado mi disfraz de Halloween y, tras un intento fallido de ir a ver Saw 4 al cine, han repicado las campanas del botellon en la playa. Yo he acudido con un Nesquik de medio litro, formato americano. Y creo que no va a ser la ultima vez que lo haga.
27 octubre 2007
Vantage point
Hoy he ido al cine con mis companeros de clase. Hemos visto Michael Clayton, la ultima de George Clooney, y lo cierto es que no me he enterado de nada, pero afortunadamente mi cachondisimo profesor ha confesado que el tampoco. Aunque mas que hablar de la peli o de las sabrosisimas palomitas chorreantes de mantequilla, lo que quiero es compartir mi momento cinematografico mas emocionante de los ultimos anos. Ha sido un trailer. Cumbre internacional contra el terrorismo, intento de magnicidio a lo JFK, ambulancias del 112 y peugeots de la Policia Nacional rodando por el suelo... todo en Salamanca. Dime si no es la pelicula que llevas esperando toda la vida.
26 octubre 2007
Miami Bitch
Cansado ya de hacer el idiota con el tonito "que-bien-lo-estoy-pasando", voy a contaros algunas realidades. Porque hay cosas que son iguales en todas partes, desde el estrecho del Labrador hasta el cabo de Hornos, y es que, amigos, la vida apesta, ya estes en Madrid o sobre las sucias arenas de Miami que, por cierto, son artificiales y ademas huelen a gasoil. No dejeis que os siga enganando.
Hoy he puesto la segunda lavadora de mi vida, porque uno de los objetivos de estas vacaciones es dejar de ser un inutil. Se que no lo lograre, pero al menos nadie me podra decir que no lo he intentado. Hace una semana compre una toalla verde en los Cayos de Florida: aqui son buenas y a buen precio. Ni que decir tiene que mis camisetas blancas son ahora verdes, igual que esos calzoncillos tan chulos con una calavera estampada. Y todos direis: "imbecil, la ropa blanca hay que separarla de la ropa de color" y yo dire "ya lo sabia, joder, pero en esta vida hay que arriesgar". Sabia que podia suceder, pero tambien creia que no siempre sucede. Y en mi ruleta rusa textil me he topado con la unica bala en el cargador del tinte. Una bala verde que ha desparramado los sesos de mi inexperiencia por todo el tambor de la lavadora del hotel Lorraine (al que acudo de incognito para lavar la ropa gratis, que aqui me cobran como cinco dolares, entre detergente, lavadora y secadora). Pero lo peor no es eso, sino las miles de pelusas verdes que se han quedado impregnadas en toda mi ropa. Algo que no habria podido evitar ni el mas experto de los lavanderos. Asi que mis consejos son los siguientes: no compreis toallas, no pongais lavadoras, no hagais nada. Y por cierto, Txemi tiene razon: no hace falta planchar. Nada. Ni las camisas. Pero, como sucede con hacer la cama, el que quiera que lo haga.
Bueno queridos, ya seguire con mis miserias. Ahora tengo que cortar porque el puto italiano se ha vuelto loco: iba a comprar una botella de agua y ha vuelto con una de ron y otra de vodka. Habra que responder. Por nuestra seguridad y la de nuestros hijos, para que puedan disfrutar de la democracia y la libertad de esta nuestra gran nacion. Un saludo para todos.
A todo esto, manana quitare de aqui esa estupida encuesta de la derecha.
23 octubre 2007
Homework
Yo he venido aqui a estudiar ingles, lo que pasa es que sois de pensar mal y solo porque haya salido de marcha seis de las siete noches que llevo aqui ya parece que estoy de cachondeo. Pero no, si hasta me ponen deberes... Hoy he ido al hotel mas caro de Miami Beach a preguntar precios, un ejercicio para una de mis clases. Un coleguilla venezolano y yo hemos fingido ser representantes de una empresa brasilena en busca del mejor servicio para nuestro presidente, que piensa venir a Miami. Y ha colado, a pesar de haber ido en banador. Asi que no os penseis que estoy todo el dia tocandome las bolas, que hoy por ejemplo he tenido que probar las mejores suites del Ritz-Carlton y pasear junto a su inmensa piscina frente al mar... Es muy duro hacer los deberes escuchando chill-out en el hilo musical mientras el personal del hotel mas lujoso de esta superficial costa te intenta convencer de que les elijas a ellos... muy duro.
Pero como no todo va a ser trabajo, este finde pasado nos fuimos unos cuantos de excursion a Key West, la ciudad mas meridional del pais, donde las viviendas no bajan de los dos millones de dolares. Un paraiso tropical donde anclaban los piratas y donde ahora llegan los balseros cubanos que huyen de Castro. La ciudad que decidio pintar de rosa sus taxis cuando la homosexualidad se censuraba en el resto del pais. Una islita donde todos viven felices y borrachos hasta que un huracan lo mande todo a tomar por culo. Por la noche, fiesta. Antes de llegar, snorkeling en Cayo Largo. Y de vuelta, paradita para comer con un concierto de reggae en la playa.
Y no me extiendo mas, que vuestra envidia me va a acabar matando. Pensad que al fin y al cabo aqui todo es superficial y la belleza que importa esta en el exterior. Asi que mientras os dejo pensando que hay de malo en todo eso, me despido hasta la proxima. Es muy duro estar aqui, lejos de mi tierra, teniendo que sustuir el asfalto de Madrid por la arena blanca de Miami Beach... muy duro.
19 octubre 2007
Pa que contaros...
Aprovecho unos minutos antes de ir a hacer botellon a la playa para dar noticias. Esto es tal y como os lo imaginais. Para que dar mas detalles. Pero que nadie piense que me toco las bolas, eh? Que menudo favor me esta haciendo la estupida encuesta esa. Me han puesto en el nivel mas avanzado y mis clases consisten basicamente en filosofar. Nada de gramatica ni mierdas de esas. Ya hemos tratado la reencarnacion, la vida extraterrestre, la posibilidad de que la retina humana registre permanente la ultima imagen que percibe y su hipotetica aplicacion a la criminologia, las mamadas de Monica Lewinsky, el divorcio de Sarkozy, los bares de Lavapies y un monton de historias promovidas por mi profesor, un tipo de lo mas peculiar del que ya podria escribir posts kilometricos. Pero la fiesta me llama y no me puedo retrasar. Pronto dare mas noticias. La pena es que no puedo colgar las fotos (las cajas de los PCs estan encerradas).
Muchisimas gracias por las felicitaciones. Se agradecen un monton, es muy duro pasar el cumpleanos lejos de casa, en la playa, rodeado de Hummers y entrando por la patilla a los mejores night clubs de Miami Beach... muy duro. Abrazos y gracias de verdad. Se os quiere. A lot.
17 octubre 2007
Moratoria
A quien corresponda:
Por la presente, y debido a las circunstancias especiales en las que me hallo, solicito una moratoria para la efectividad del aniversario de mi propio nacimiento y la aplicacion de todas sus consecuencias. La reflexion de hace un año sigue hoy vigente y por ello pido una prorroga a estos 26 años, con el fin de seguir afirmando, en estos dias mas que nunca, que "no se que cojones estoy haciendo, pero firmemente en la importancia de hacerlo".
14 octubre 2007
Miami Beach

18 septiembre 2007
15 septiembre 2007
El momento más feliz de mi vida (II)
Un día, de camino a casa con una de ellas, comenté de pasada la inconveniente idea de volver a Buenos Aires. Un plan caro, desordenado y por el que el sentido común nunca apostaría. Pocas cosas me dan tanta pereza como dar explicaciones, y ni mi jefe ni mi familia lo encajarían a la primera. Además, pensaba que tampoco serviría de mucho retrasar la desolación sólo por unos días de felicidad… Y justo ahí estaba la clave. Ahora no recuerdo qué fue exactamente lo que me dijo mi compañera en su coche, pero los dos lo vimos claro: ¿cómo podía ser tan idiota? Esa misma tarde le pregunté a mi padre si aún tenía derecho a sus billetes de avión gratuitos.
–“No, ya los has gastado todos… ¿Por qué?”
–“No, por nada… que me voy otra vez a Buenos Aires”
Lo primero que me preguntó fue el precio. “…Pues sí que tienes que estar enamorado”, me contestó, declarando así que estaba comprendiendo perfectamente una historia de la que apenas le había dado detalles. Negocié en la empresa mis vacaciones: trabajaría en Navidad, año nuevo y Reyes, consumiría todas mis horas y días libres… Haría lo que hiciera falta. “Pero… ¿tan buena está?”, me preguntó mi jefe. Y los chistes de los cámaras mejor ni recordarlos.
El caso es que, días después, me encontraba de nuevo en el aeropuerto de Ezeiza. Allí había saboreado hacía mes y medio uno de los momentos más amargos de mi vida, sin saber que en aquel mismo escenario estaba a punto de vivir el que, hasta ahora, ha sido seguramente el más feliz de todos. Apareciste al fondo de la sala, esta vez sin compañía, protagonizando la escena cinematográfica más hermosa que ha dirigido la sinceridad. Tu sonrisa destacando entre tu piel morena, con esa camiseta de tirantes blanca y unos pantalones negros que se ajustaban a algo más que a mis sueños, compusieron el primer plano de una secuencia cuyo guión consistía solamente en un beso. Un beso observado por todos los extras sonrientes de aquella sala otrora maldita; un beso que me hizo abandonar la primera maleta solitaria que, por respeto a la solemnidad de aquella escena, no ha sido robada en la historia de Buenos Aires; un beso acompañado por la banda sonora de aquel mendigo que comenzó a entonar la letra de un sarcástico tango mientras nos miraba desde su silla, en uno de los mejores papeles secundarios que se recuerdan en el cono sur; un beso que comenzó en la sala de la escena final de la primera parte y que dio inicio a la segunda; un beso que siguió en el taxi desde el que esta vez no me enseñaste el Congreso ni el Obelisco, y que acabó entre la encimera de la cocina y el dormitorio en el que ya podía imaginar que el momento más feliz de mi vida no se iba a repetir.
11 septiembre 2007
El momento más feliz de mi vida (I)
“Mañana lloraré mucho, ¿lo sabes?”. Aquello no podía sorprenderte, si alguien me ha visto llorar has sido tú. Pero prefería advertírtelo, por si acaso. Es lo que tienen las últimas horas: generan frases estúpidas. La de páginas absurdas que se podrían escribir con las últimas voluntades de los condenados. Lo que yo no sabía hasta aquella noche era que el corredor de la muerte puede encontrarse entre unas suaves sábanas con olor a jazmín. Mi sentencia se hacía efectiva a las 14:10 del día siguiente, con dos horas de antelación recomendadas para facturar.
Efectivamente, al día siguiente lloré, aunque no tanto como los posteriores. Me preocupó quedarme sin pañuelos y pasarme el viaje moqueando, así que fuiste corriendo a la farmacia a comprarme un paquete mientras yo metía las maletas en el taxi (¿ves como sí me has hecho favores?). Llegaste con un paquete de kleenex… de marca Kleenex.
-“Te compré carilinas”
-“¿Carilinas?”
-“Sí, es una marca de pañuelos… acá todos se llaman carilinas, da igual la marca”
Era la primera vez en mi vida que veía un paquete de kleenex auténticos, diez, todos empaquetaditos y doblados como kleenex, y con el logotipo de “Kleenex” en el plástico… pero se llamaban carilinas. ¿Una señal? No, simplemente otra reflexión estúpida generada por la proximidad de un final. Pero en aquel momento el asunto de los kleenex me pareció fascinante.
07 septiembre 2007
No somos nadie
Magnífica coincidencia que durante muchos meses el trayecto de vuelta a casa me pillara de nueve a nueve y media. El horario de siete a diez de la mañana es más fastidioso, pero ese es el precio que pagan los mitos de nuestro tiempo, comprometidos a estar ahí, haciendo la permanente a la señora actualidad, mientras el resto del mundo mascamos nuestra rutina un poco más divertidos.

28 agosto 2007
Náufragos (por Fernando León de Aranoa)
Visto en Senza fine.
15 agosto 2007
Los Junior
Más en El Jardín
Envejecer es ir descartando sueños.
09 agosto 2007
06 agosto 2007
La esperanza de lo imprevisto

Fan absoluto. Gracias, Bea.
31 julio 2007
GTA Tetuán
-Techo: completamente abollado después de que unos desconocidos bailaran sobre él durante una nochevieja en Valencia. Dos días antes el coche había sido dado de baja de su seguro a todo riesgo. Era como si aquello estuviera pronosticando algo grande...
-Puertas traseras: columnas de garaje, no digo más. Tanto la izquierda como la derecha. Antes aparcaba en una plaza estrecha de arquitectura trajana y dormía poco porque trabajaba de noche. No más excusas.
-Aleta delantera izquierda: este me lo hicieron. Aparqué un par de horas junto a mi casa y cuando volví tenía un bollo neoimpresionista. Por supuesto, el autor no dejó nota.
-Parachoques trasero: Denia es la ciudad con los bordillos más altos del mundo.
-Capó: sin duda, mi obra maestra. El Ayuntamiento de Pozuelo de Alarcón decidió podar el día en el que empecé a trabajar allí. “Su vehículo ha sido afectado por el árbol”, decía una nota manuscrita de la Policía Municipal sobre el parabrisas de mi recién abollado autito. Un año después en un atasco, un decidido impacto a 10 km/h contra la rueda de repuesto blindada de un portentoso todoterreno hizo el resto. Imposible que colara ya lo de la rama.

29 julio 2007
Eclipse lunar de parabólica
25 julio 2007
Sustancia prohibida
CONSUMO Y EFECTOS: provoca sensación de euforia, bienestar y relajación; saturación de los sentidos, exaltación del estado de ánimo, cuadros alucinatorios; lenguaje incoherente, ilusiones y temblores. Disminución de la capacidad de concentración y persistente alteración del sueño. En contacto con la piel provoca el erizamiento del vello. Puede causar hipertensión, aceleración del ritmo cardíaco, dificultades en la respiración y aumento de la temperatura corporal. El contacto con la lengua dispara la sudoración, disminuye las inhibiciones y puede conducir al colapso hormonal, llegando incluso a la pérdida del conocimiento.
RIESGOS: altamente adictiva, capaz de generar dependencia aguda y síndrome de abstinencia prolongado. Tras varios días sin consumir, los síntomas multiplican su intensidad. Genera debilidad, sensación de fatiga, apatía, dolores de cabeza, irritabilidad, paranoia y confusión. Crea en el consumidor una profunda sensación de inseguridad. Aparecen las crisis de pánico y la depresión del sistema nervioso.
OBSERVACIONES: su consumo, tanto prolongado como esporádico, está altamente desaconsejado.
17 julio 2007
Diez cosas que (lamentablemente) no haré este verano
- fundar mi propia revista dedicada a las cosas verdaderamente importantes de la vida: el ocio
- alquilar un Corvette en Flagstaff, Arizona, y recorrer la antigua Ruta 66 hasta Los Ángeles
- montar una fiesta en una azotea con música y sofás para celebrar que somos jóvenes y guapos
- cocinar en mi propia casa para todos los que se alegren de que me haya comprado una casa
- comprar mi propia casa. Con cocina, azotea y un garaje para un Corvette. Comprar un Corvette
- terminar esta lista con las cosas que faltan para llegar hasta diez
15 julio 2007
El perdedor
Se despertó con la cara empapada. Era esa vieja sopa que formaba su propio sudor con la mezcla de los perfumes que quedaban impregnados en su almohada. Como cada mañana de domingo. Creyendo vivir al día, ignorando su estúpida condición, incubando soledad. Días atrás había decidido terminar con su juego de los últimos cuatro años. El escondite en un bosque abandonado en las tinieblas, los paseos al borde del acantilado donde rompen las olas de la discordia, las llamadas al timbre de un laberinto repleto de mentiras, de falsas apariencias y de hombres engañados. Jugaba sin brújula y sin red, atado a su confianza. Y no perdió, pero tampoco ganó nada. Y no encontró peor derrota que la que da por finalizada la partida sin concederle un sentido. El juego del vacío, la tumba del ganador. Sin victoria, sin medalla, sin una triste frase que le consolara antes de guardar las fichas y plegar el tablero. No volvería a lanzar los dados. Borró todos sus puntos y escribió una palabra en cada una de sus caras: “señoras”, “señores”, “con”, “ustedes”, “un”, “perdedor”.
11 julio 2007
Paisaje en rosa y jeans
06 julio 2007
Maximus Reloaded
Debido a un repentino y aún desconocido problema, mi PC se fue a tomar por culo y yo, que de informático tengo lo mismo que de astronauta, me fui con él. Han sido dos semanas en el abismo, temiendo que algún virus, el propio Windows XP (creo que compré la versión "Al Qaeda Edition") o el inevitable formateo que asomaba por el horizonte, enviaran al agujero negro del binario todas mis fotos y demás tontás que tengo en el ordenador.
Finalmente no ha sido tan grave. Los ceporros de PC City me ayudaron por teléfono (y los llamo ceporros porque insultarles va incluido en el dinero que pagué por su torpe servicio "Pc Clinic") y ahora, gracias a Dios (sólo en un 0,10%) todo vuelve a funcionar. Pero hay que ver lo vendido que se siente uno cuando le falla algo tan frío, inerte y asquerosamente material como la puta computadora.
No hay duda de que la humanidad se está cavando su propia tumba. Mucho se ha escrito sobre la rebelión de las máquinas y la derrota del hombre. Y ya sabemos que perderemos esa batalla. Mi generación lo sabe gracias a "Matrix" o "Terminator", la de mis padres gracias a "2001: odisea en el espacio"... Está claro que la hemos cagado. Bill Gates y toda esa panda nos han metido en esto hasta el cuello y cuando necesitemos salir ellos ya no estarán aquí. Habrán huido con todo su caché a un planeta de doble núcleo, donde escribirán sus memorias RAM y destruirán todos los archivos de sistema, que por cierto nunca supe distinguirlos de los normales. Pero al contrario de lo que nos ha contado la ciencia-ficción, para que llegue el fin de la humanidad no hará falta que las máquinas se rebelen. Bastará con que se jodan un par de ellas a la vez.
Nuestro mundo gira hoy en torno a un aparato innecesario hace veinticinco años y que hoy hemos convertido en imprescindible. Y lo peor es que me gusta. No quiero recordar cómo era la vida antes de Google (si es que la había) y espero que si, de pronto, surge un revolucionario que pretenda desvincular a nuestra sociedad de los ordenadores, venga un gran Transformer y lo aplaste contra el suelo. Porque esta es la esencia de la condición humana: hacer el gilipollas. Sólo así podemos explicarnos el cambio climático, el armamento nuclear o la foto de abajo. Somos humanos: somos gilipollas. Pero lo somos con un convencimiento tal que nos vemos dignificados. Y que así sea, por los siglos de los siglos.

24 junio 2007
Yattaaa!!
"Habitualmente hemos pensado: "tengo que aceptar a mi novia con sus virtudes y sus defectos, con su dulzura y su habilidad en el lanzamiento de jarrones", pero ahora además de sus rarezas (que todos las tenemos), también hay que aceptar las rarezas de toda la nueva familia política que hemos adquirido, por si no fuera suficiente con aceptar las de la propia (...)"
Todo lo que necesitas saber sobre tu familia política, a qué sabe el color azul, los cotilleos de las mejores series (Prison Break, Héroes, 24, la futura serie de Terminator y muchas más), dónde encontrar los mejores croissants de Madrid, los poderes del nuevo superhéroe San Francisco de Asís Ultra, cómo aceptar con honor lo de Milli Vanilli... Todo está en el número 2 de Doctor Geller.
Dr. Geller se puede adquirir en la líbrería Ocho y Medio de Madrid (C/ Martín de los Heros, 11), en Elektra Cómics (C/ San Bernardo, 20) y Madrid Cómics (C/ Silva, 17). Para recibirlo por correo, contacta con doctor-geller@hotmail.com o visita el blog del Doctor Geller.
20 junio 2007
Derecho de pataleta
Aprovecho, ya puestos, para felicitar a Paramount Pictures Corporation por defender con tanto ahínco los derechos de autor de otros y haber ordenado a YouTube que retiren mi preciada parodia subtitulada de Gladiator. Todavía no sé qué tiene que decir la Paramount en todo esto, pero bueno…
15 junio 2007
Derecho de rectificación
Al parecer, la entrada en la que publicitaba el II Festival de Música de Cine de Madrid – Soncinemad y en la que remitía a su página web para quien pudiera estar interesado en obtener más información, generó algunos malentendidos. Para que las aclaraciones expuestas en los comentarios de dicha entrada por los organizadores del festival no pasen desapercibidas y podamos rectificar así los posibles equívocos, reproduzco aquí parte de ellas:
(…) Los 130 euros corresponden al precio del Pase General al Festival de Música de Cine de Madrid, lo cual incluye LOS DOS CONCIERTOS SINFÓNICOS (el de Alan Silvestri y el Concierto Extraordinario de Kinépolis) además de las tres jornadas de conferencias y firmas de discos.
Los precios de los conciertos individualmente son:
- Concierto Kinépolis: 40 euros (precio único)
- Concierto Silvestri: desde 53 euros hasta 31,80 euros, según ubicación.
(…)
Por ello, y con mis disculpas a quienes se la pele todo esto, publico esta rectificación, algo que hasta ahora sólo he visto hacer a algunos periódicos y a TVE, así que de este modo me pongo al mismo nivel que Urdaci (el general que se convirtió en gladiador, el gladiador que deletreó a un sindicato, el deletreador que se reinventó a sí mismo).
10 junio 2007
Los muertos de mi felicidad (II)
Lyón se convirtió, tal vez sin pretenderlo, en la capital de La Résistance. Aquí, cientos de hombres y mujeres valientes que no aceptaron la rendición oficial de Francia ante el nazismo decidieron organizarse y combatir, aun sin experiencia, contra un monstruo en expansión que había comenzado a aterrorizarles. Suena a historia antiquísima, pero muchos de esos artífices de la liberación de Europa aún están vivos. Quizás estén pasando sus últimos días en un asilo, o tal vez ya no recuerden las canciones subversivas de aquellos años. Pero la mayoría ya han muerto, y muchos de ellos lo hicieron hace más de sesenta años.

08 junio 2007
Los muertos de mi felicidad (I)
Pertenezco a una generación vacía. Y perdónenme todos los que se acercan a esta página orgullosos de haber crecido en los ochenta. Somos la generación del Un, dos, tres, la que pasó horas matando marcianitos y todo lo que nos quieran recordar, pero dudo de que seamos recordados por dejar nuestra impronta en la historia. Mi sabio amigo Jotono lo resumía anoche con poética claridad mientras observábamos a un notas meando al lado de su casa: no somos hijos del Parnaso en la Plaza de Santa Ana, no somos los héroes de Mayo del 68… nosotros somos de Malasaña. Eso significa: en una mano un mini y en la otra la churra meando en un portal.
Madrid es una ciudad sucia. Ya lo digo yo por Sánchez Dragó, que no cobro de Telemadrid. Es asquerosamente guarra. Y somos nosotros los que la hacemos así. Quien no haya ensuciado nunca el centro de Madrid que tire la primera piedra o eche la última pota. Nuestro himno son los gritos que atormentan a los vecinos. Nuestra bandera, la firma en la pared de un niñato con un rotulador negro de punta gorda. Bueno, ya seguiré con esto... Ahora salgo pitando a Tribunal, para diluirme entre mi generación...
02 junio 2007
Soncinemad 2007
La organización del festival es, estéticamente, bastante normalita, pero preparar una cosa de estas no es fácil y el año pasado salió bastante bien. Además, creo que hacía falta algo así y quiero que se convierta en una referencia mundial. Sólo hace falta que bajen un poco el precio.
Mejor al revés
Tienes razón, Bea. Así mola mucho más... Es hora de melodías alegres: Sarkozy le ha dado la mano a ZP, EE.UU. y España han bienhumorado un rato e Irán dice que quiere acabar con los malos rollos nucleares. Hasta parece que incluso yo he hecho las paces... Speranza senza fine per un mondo più bello.
Esta va para Nacho, un grande.
No nos ocurre nada que no estemos preparados para soportar
Ese papa libertino
Me envían un enlace para medir mi ideología. Me quedo mucho más tranquilo al saber que estoy más a la derecha que ese viva la virgen del pontífice... Yo soy en el punto que marca la estrella:También me complace saber que soy más autoritario que John Kerry, el Miguel Sebastián de América. Espero vuestros resultados del test.
Gracias, Blanca.
30 mayo 2007
De planta en planta y firmo porque me toca
Puede parecer simplemente un magnífico anuncio. Pero a mí hasta me ha hecho pensar.
Visto en En busca del mar.
29 mayo 2007
El saxofonista en el tejado
28 mayo 2007
Laberinto
26 mayo 2007
Tiempos duros para el romanticismo
Tiempos duros para la creatividad, según el jurado del festival de publicidad de San Sebastián. Dicen que el nivel en general ha sido bastante flojo, pero no en la categoría de televisión. Ahí la publicidad argentina ha vuelto a destacar y el Sol de Oro se lo ha llevado esta campaña:
Jornada de reflexión
En una nueva exhibición de lo que os gusta llamar Democracia, millones de españoles como yo acudiremos a votar, resignados a la idea de que, como dijo el gordo ese, este es el menos malo de todos los sistemas. Pero dentro de la mediocridad a la que puede aspirar este régimen parlamentario en el que vosotros decidís y nosotros aceptamos, no debemos olvidar que la responsabilidad de haber convertido una expresión de libertad en un festival de confetti recortado en forma de papeletas recae fundamentalmente sobre vosotros.
Absurdamente vuestro,
14 mayo 2007
Sólo se transforma
Esta tarde he descubierto que se puede aplicar a la felicidad. Desde Aristóteles hasta mi vecina de abajo se han preguntado alguna vez en qué consiste la felicidad. Y yo, queridos amigos, he descubierto que no se crea ni se destruye... en efecto, sólo se transforma. Porque lo que crees que hoy te haría feliz, cuando lo tengas te aburrirá. Y querrás otra cosa. Ya sé que esto no es nuevo, pero está tan presente como la materia o la energía, que llevan toda la puta vida transformándose. El que no tiene trabajo quiere un contrato fijo, y yo, que tengo uno por cinco años, lo que quiero es que no me den los 31 con esta misma cara de sueño. La que tiene novio se cansa, y el que no la tiene la quiere. El que tiene exámenes se agobia, y yo pagaría por volver a la universidad. El que se ha ido a vivir solo echa de menos su vida de pensión, y yo busco ahora un ático en el que aprender a planchar y cocinar. Quizá resulte que la felicidad se crea y se destruye a toda velocidad. Lo que sí estoy seguro de que se transforma es la próxima maravilla del maestro Michael Bay. Ese sí que sabe hacernos felices.
12 mayo 2007
05 mayo 2007
03 mayo 2007
SMS
Estás hasta arriba de trabajo, atrapado por las prisas y sin capacidad de atender a nada que no sea terminar lo que tienes entre manos. Suena el teléfono, es un mensaje. No tienes tiempo para mirarlo. Quizás sí. Mejor no. Sigues trabajando, se te echa el tiempo encima. Decides mirar el móvil: tal vez sea alguna alerta con últimas noticias. A lo mejor es un amigo con algún plan interesante o sólo un mensaje de tu operador con una estúpida oferta para enviar dos mil mensajes al precio de mil. Pero no. En ciento cincuenta caracteres tu pasado interrumpe tu frenética jornada laboral y te hace una inesperada visita en el momento menos oportuno. El momento en el que te ves desde fuera agobiado por cosas supuestamente importantes, que en realidad no tienen nada que ver con una tarde en la playa, una noche de música o un amanecer entre sábanas mal repartidas. Ese mensaje te despierta del letargo: te estás perdiendo. “No t imaginas cuanto he llorado x ti. Yo seguire aki mientras tu sigas n mi corazon”. Cada minuto ante el ordenador es un metro bajo tierra. Pero no hay tiempo de sentir. Vuelves al presente, levantas la cabeza y por error tocas el botón equivocado. Has borrado el mensaje. Travesuras del destino. No hay tiempo para lamentarse, estás hasta arriba de trabajo.
29 abril 2007
Solamente estar
15 abril 2007
11 abril 2007
Dos futuros
08 abril 2007
Domingo de resurrección
29 marzo 2007
Atención, señores pasajeros
27 marzo 2007
Habla con tu médico
¿Te salen burbujas inmobiliarias? ¿Se te está empobreciendo el uranio? ¿Te duele España? Si es así, no acudas al Doctor Geller. La prestigiosa publicación que acaba de ver la luz en las calles madrileñas sólo aborda temas importantes: series de televisión, Hollywood, cambios hormonales y París.
Dr. Geller, proyecto parido, previamente gestado y anteriormente fecundado por el inimitable Clark Kent es mucho más que un fanzine. Es un punto de encuentro para compartir todas esas inquietudes que de verdad importan: ¿qué es mejor, el Cola Cao o el Nesquik? Los gofres, ¿con o sin chocolate? Estas y otras cuestiones son abordadads en sus páginas y también en su participativo blog.
Dr. Geller, el consuelo a tu desazón, lo puedes encontrar en:
Madrid Comics: C/ Silva 17 (metro Gran Vía)
Elektra Comics: C/ San Bernardo 20 (metro Gran Vía)
The Comic Co.: C/ Divino Pastor 17 (metro Tribunal)
Akira Comics: Avda. Betanzos 74 (metro Herrera Oria)
Internalia: C/ Galileo 84 (metro Islas Filipinas)
http://doctorgeller.blogspot.com/
18 marzo 2007
Una llamada perdida
¿Cómo te va todo? Supongo que tendrás un montón de novedades desde aquella tarde de primavera de 2007 en la que quedé en llamarte a las ocho. Quiero pedirte disculpas. A mí no me va mal, o al menos eso es lo que la gente dice. Conseguí dejar el periodismo después de muchas dudas. Ahora me gano la vida escribiendo columnas y alguna que otra novela, me mudé a este apartamento en el Upper West Side de Manhattan y no me falta compañía, aunque no logre que sea la misma todos los meses. De algún modo es como si se hubieran ido cumpliendo mis aspiraciones, si bien no encuentro nada más preocupante que este camino hacia la satisfacción. Los que creen en la suerte dicen que soy un afortunado, y los que no, aseguran que soy de los que toman siempre la decisión correcta. Yo, que no sé en qué creo, prefiero pensar que hay un poco de las dos cosas, aunque me temo que en esa combinación entre fortuna y puntería hay algo que no termina de dar buenos resultados.
Mañana cumplo cuarenta años y cuando miro atrás soy incapaz de distinguir dónde he dado esos pasos certeros que fueron desviando mi camino hasta esta sexta planta de un bloque residencial en Nueva York. Si quisiera volver atrás no sabría dónde pisar primero, pero tampoco querría hacerlo, salvo para cambiar alguna que otra decisión equivocada. La que tomé a las ocho de la tarde de un domingo en la primavera de 2007 está demasiado lejos, así que no te preocupes, esto no es más que un email a punto de desaparecer.
Cuando le dé al botón de "enviar" estas palabras tal vez se pierdan en el ciberespacio hasta estrellarse contra un buzón de entrada bloqueado por el paso del tiempo. No importa. Quizá en su viaje por la nada se crucen con las palabras que iban a pronunciarse en aquella llamada que no llegué a contestar. Si entre ellas logran entenderse ya habrán conseguido más de lo que conseguimos nosotros hace doce años. Si no se entienden o ni siquiera se cruzan compartirán conmigo la sensación de haber recorrido el camino correcto en el que, a pesar de todo, lo que debió haber sido al final nunca llegó a ser.
14 marzo 2007
Cuando seas mayor
Tomás decidió no preguntar más y esperar al momento de obtener las respuestas. Hasta que un día, acercándose peligrosamente a los veintisiete, recordó todas aquellas dudas que le asaltaban ante ese tipo de situaciones. Qué desagradable fue descubrir que seguía igual que entonces. O es que a su edad no era todavía lo suficientemente mayor como para entender todo aquello que nadie le quiso explicar nunca... o bien es que era el único gilipollas de la familia. Pero seguía sin entender nada. Tomás no era especialmente listo, pero quizá de pequeño no se habría sentido tan tonto. Porque al menos cuando era niño nadie le quiso contestar. Pero ahora, ya mayorcito, había asumido como normales todas esas cosas inexplicadas.
28 febrero 2007
Días grises
Si te conociera mejor tal vez sabría decirte la palabra exacta, la frase oportuna que alivie un poco la angustia de estos "días grises". Pero a pesar de la empatía seguimos siendo unos desconocidos. Me encantan las risas, pero quizá hoy necesitas algo más. Sin embargo siento que no puedo hacer nada desde este lado de la ventana. Sólo puedo regalarte este arco iris que coloreó mi gris fin de semana. Espero que pronto lo veas también en uno de los tuyos.