Visto en Senza fine.
28 agosto 2007
Náufragos (por Fernando León de Aranoa)
Visto en Senza fine.
15 agosto 2007
Los Junior
Más en El Jardín
Envejecer es ir descartando sueños.
09 agosto 2007
06 agosto 2007
La esperanza de lo imprevisto
Poco puede importar que una chica británica de dieciocho años se rompiera un tobillo el verano pasado. Pero a Kate Nash sus padres le regalaron una guitarra eléctrica para que pasara el rato mientras se recuperaba y probó a componer una canción. Hoy esa chica es el número uno de las listas de ventas de singles en Reino Unido y su disco sale a la venta hoy lunes, antes de lo previsto. Difícilmente podía imaginar que un año después de caerse por las escaleras iba a ser alabada por la crítica, cuando lo que ella realmente deseaba era convertirse en actriz, aunque no le iba nada bien... Como decía un gran tipo al que conocí hace años, "un imprevisto es nuestra única esperanza".Fan absoluto. Gracias, Bea.
31 julio 2007
GTA Tetuán
-Techo: completamente abollado después de que unos desconocidos bailaran sobre él durante una nochevieja en Valencia. Dos días antes el coche había sido dado de baja de su seguro a todo riesgo. Era como si aquello estuviera pronosticando algo grande...
-Puertas traseras: columnas de garaje, no digo más. Tanto la izquierda como la derecha. Antes aparcaba en una plaza estrecha de arquitectura trajana y dormía poco porque trabajaba de noche. No más excusas.
-Aleta delantera izquierda: este me lo hicieron. Aparqué un par de horas junto a mi casa y cuando volví tenía un bollo neoimpresionista. Por supuesto, el autor no dejó nota.
-Parachoques trasero: Denia es la ciudad con los bordillos más altos del mundo.
-Capó: sin duda, mi obra maestra. El Ayuntamiento de Pozuelo de Alarcón decidió podar el día en el que empecé a trabajar allí. “Su vehículo ha sido afectado por el árbol”, decía una nota manuscrita de la Policía Municipal sobre el parabrisas de mi recién abollado autito. Un año después en un atasco, un decidido impacto a 10 km/h contra la rueda de repuesto blindada de un portentoso todoterreno hizo el resto. Imposible que colara ya lo de la rama.

29 julio 2007
Eclipse lunar de parabólica
25 julio 2007
Sustancia prohibida
CONSUMO Y EFECTOS: provoca sensación de euforia, bienestar y relajación; saturación de los sentidos, exaltación del estado de ánimo, cuadros alucinatorios; lenguaje incoherente, ilusiones y temblores. Disminución de la capacidad de concentración y persistente alteración del sueño. En contacto con la piel provoca el erizamiento del vello. Puede causar hipertensión, aceleración del ritmo cardíaco, dificultades en la respiración y aumento de la temperatura corporal. El contacto con la lengua dispara la sudoración, disminuye las inhibiciones y puede conducir al colapso hormonal, llegando incluso a la pérdida del conocimiento.
RIESGOS: altamente adictiva, capaz de generar dependencia aguda y síndrome de abstinencia prolongado. Tras varios días sin consumir, los síntomas multiplican su intensidad. Genera debilidad, sensación de fatiga, apatía, dolores de cabeza, irritabilidad, paranoia y confusión. Crea en el consumidor una profunda sensación de inseguridad. Aparecen las crisis de pánico y la depresión del sistema nervioso.
OBSERVACIONES: su consumo, tanto prolongado como esporádico, está altamente desaconsejado.
17 julio 2007
Diez cosas que (lamentablemente) no haré este verano
- fundar mi propia revista dedicada a las cosas verdaderamente importantes de la vida: el ocio
- alquilar un Corvette en Flagstaff, Arizona, y recorrer la antigua Ruta 66 hasta Los Ángeles
- montar una fiesta en una azotea con música y sofás para celebrar que somos jóvenes y guapos
- cocinar en mi propia casa para todos los que se alegren de que me haya comprado una casa
- comprar mi propia casa. Con cocina, azotea y un garaje para un Corvette. Comprar un Corvette
- terminar esta lista con las cosas que faltan para llegar hasta diez
15 julio 2007
El perdedor
Se despertó con la cara empapada. Era esa vieja sopa que formaba su propio sudor con la mezcla de los perfumes que quedaban impregnados en su almohada. Como cada mañana de domingo. Creyendo vivir al día, ignorando su estúpida condición, incubando soledad. Días atrás había decidido terminar con su juego de los últimos cuatro años. El escondite en un bosque abandonado en las tinieblas, los paseos al borde del acantilado donde rompen las olas de la discordia, las llamadas al timbre de un laberinto repleto de mentiras, de falsas apariencias y de hombres engañados. Jugaba sin brújula y sin red, atado a su confianza. Y no perdió, pero tampoco ganó nada. Y no encontró peor derrota que la que da por finalizada la partida sin concederle un sentido. El juego del vacío, la tumba del ganador. Sin victoria, sin medalla, sin una triste frase que le consolara antes de guardar las fichas y plegar el tablero. No volvería a lanzar los dados. Borró todos sus puntos y escribió una palabra en cada una de sus caras: “señoras”, “señores”, “con”, “ustedes”, “un”, “perdedor”.


