11 enero 2009

La rosa y el cactus

Cuando me dejé crecer la perilla por primera vez observé que aquel rígido vello facial podría cubrir todos esos granos adolescentes que de vez en cuando invadían mi barbilla a traición. Pero no lo hice. Confiaba en que el acné cumpliría su horario, que había llegado cuando tocaba y que se marcharía a su hora. Y durante aquellos años de jabón y desgracia ante el espejo, me consolaba pensando que si las rosas preferían tener visibles sus espinas era para que nadie las tocara.

Pasados los meses y los granos, mi primera novia hizo un suave pero sólido dictamen sobre aquella perilla que volvía a crecer: mis pelos le irritaban la cara. Por eso podaba a diario con mi maquinilla de afeitar aquellos pinchos faciales que impedían a aquella chica de cutis sensible acariciar la rosa que había elegido.

Ahora intento reservar los besos a mi particular altar de lo sagrado. Ese sancta sanctorum de las cosas demasiado importantes como para utilizarlas en vano. Allí guardo el matrimonio, la comunión, los “te quiero” y la música de Queen. Prohibido utilizarlos en vano. Estoy haciendo sitio a los besos. No gastarlos en labios que no venero, llevarlos rápido a otros paisajes próximos. Reservar la húmeda caricia de la lengua para los destinos en los que no miente.

Por eso ahora me dejo crecer un poco de barba. La suficiente para irritar cualquier tez anónima, pero lo bastante corta como para no acariciar. Cuidando ante el espejo estas púas de mi cara que, como el cactus, dicen sin embustes que “si me tocas te dolerá”. Y temiendo ante el espejo que seas tú la rosa que me va a afeitar el alma con navaja.

10 comentarios:

Belén dijo...

Además, la rosa que te elija le encantará pincharse con tu barba ;)

Besicos

Clark Kent dijo...

Can I make love to you?

Olguitxu dijo...

Pero... por qué demonios escribes tan bien? Me ha encantado.

AccentLess dijo...

A mi, como a CK, a veces me da ganas de ser mujer contigo... lamentablemente para ti, no lo soy, porque tendria mas vicio que una garrota y eso seguro que no te disgustaria...:P

Lele dijo...

la perilla te queda bien, estás muy guapo con ella tonto!! No la justifiques con lo de pinchar.

Lele dijo...

jajaja bravo lo de los huesos de pollo y las salchichas tizas... lo acabo de leer! Sois fan de vosotros de pequeños.

Borja Echeverría Echeverría dijo...

Me gusta tu estilo. La última frase me ha encantado,
Saludos.

Libertad dijo...

Jodo.

¡Qué poesía para la disyuntiva del afeitado!

Yo no habría podido pasar de decir que envarias ocasiones he recibido un tratamientoplacentero y gratuito de exfoliación facial a cuenta de barbas de tres días y perillas contundentes.

Pero nunca habría conseguido escribir algo así. Bendito hombro lastimado, que nos regala estos momentos a costa de tu encierro.

En cuanto a lo meramente estético: estás mucho más guapo con que sin.

Y acabo: tu exhibicionismo gastronnómico-austral-todo a cien en mi blog... ¡Me has picado! Así que, prepárate, note digo mais.

Besos en el cuadrante superior (derecho o izquierdo) de esa espléndida perilla.

Anónimo dijo...

Es la peor pagina estoy estudiando sobre las planta y ponen esa cosa parec ma puras palabras es como blablabla es horrib le me quite 5 minutos de mi via para esto: la peor pagina web del mundo hasta prefiero tudiscoverykids.com apesar de que es aburrido es mejor que sta pagina estupida

Anónimo dijo...

tontos peor pagina