18 diciembre 2008

No soy Earl (IV): crematorio femenino

¿De qué va esto? Lee la entrada “ Yo no me llamo Earl ”


No quiero quitarme culpa acusando a nadie en mi lista, pero el cerebro de esta mala acción en el colegio no fui yo, sino mi amigo Nico, gran aficionado a vacilar al personal. Esta broma cuenta con algunos de sus elementos preferidos: huesos de pollo y alboroto con los muertos. Pero elegir el baño de las chicas para hacerlo imagino que fue cosa mía.

– “Sembré el pánico en el baño de las chicas”

No era la primera vez que Nico sacaba comida a escondidas del comedor. Una vez metió un rábano en la cajonera de un compañero y otro día dejó una salchicha entre las tizas del profesor. Pero aquel día había pollo e hicimos acopio de huesos, que envolvimos en servilletas a la caza de un buen vacile.

Esperamos casi a que empezaran las clases de la tarde. Nico y yo nos colamos en el baño de las chicas y dejamos los huesos en un pequeño montón sobre la repisa del lavabo. Junto a ellos, un letrero escrito a mano: “por favor, incinérennos”. No sabíamos si aquello acabaría en un rotundo fracaso o en el despacho del jefe de estudios, lo cual habría significado cierto éxito. Pero decidimos actuar con profesionalidad y cuando oímos que un grupo de chicas se acercaba salimos del baño fingiendo llorar, como dolidos por alguna triste pérdida.

Las chicas nos ignoraron a pesar de nuestro aparente estado, con el habitual desinterés que demostraban en aquel lugar. No nos preguntaron qué nos pasaba, ni siquiera por qué salíamos de su baño. El caso es que su altivez se derrumbó y nuestro orgullo se fortaleció enormemente al escuchar el grito conjunto y unánime de aquellas preadolescentes que, incomprensiblemente, se asustaron de aquella gilipollez. Hay tantas preguntas que hoy les haría a aquellas chicas… Pero aunque se supone que esta lista es para arrepentirme, esto es algo que a mi hijo, sin duda alguna, le recomendaré hacer.


Ya taché de mi lista:

“Me colé en una fiesta en Harvard”
“Me cargué todos los Plastidecor de un desconocido”
“Robé 10 euros en una franquicia de café”

6 comentarios:

Belén dijo...

Que malos... de azotes!

Besicos

Anónimo dijo...

Pero qué arte!!!jaaaaaaaaaaajaja, lo del letrero no lo sabía...que la granrata os guarde...Abrazos titis
Nacho

Jarvisey dijo...

jajaj dime que Nacho es el Nacho que creo! jajajaja sois muy grandes!!!!

No es por nada peor me he imaginado el típico instituto americano y las chicas que me describes han aparecido como las típicas tontas, guapas, populares, cheerleaders (Save the cheerleader, save the world)

Me ha encnatado la idea!!!! no te arrepinetas nunca de esas...

PD: unos de mi clase inundaron varias áreas de mi colegio con los extintores... Esa fue muy grande.. por un momento nevó en Carabanchel...

perla dijo...

Vaya panda de cabroncetes ...
Mi colegio estaba edificado sobre un antiguo cementerio, y a veces mientras jugábamos con la arena del patio salían huesos ... Las niñas ya estábamos acostumbradas a esas cosas ...

AccentLess dijo...

"con el habitual desinterés que demostraban en aquel lugar"

Algunos no podemos acotar esa frase solo en un lugar determinado... asi que por lo que a mi me toca, y en representacion de los eternos ignorados del mundo: BIEN HECHO!!

Anónimo dijo...

jajajajajajaja
he muerto de risa en el curro.... me veían reir, sobre todo recordando la tiza-salchicha... y lo que dices de mis bromas con los muertos... ahora que lo pienso, me apetecería muchísimo hacer ésto ya... y lo voy a volver a hacer, aquí, en el metro o en algún lado, el problema es que me produce tanta risa que me pillarían... cuando lo del rábano en la cajonera no podía dejar de reir delante del sujeto, creo que era Picó jajajaja no???
muerte yaaaaaaaa y gallinas con pelucasssssssss!

jajajaja
NICO, el de los huesos de pollo non stop