16 diciembre 2008

No soy Earl (III): en la brecha de la antiglobalización

¿De qué va esto? Lee la entrada “ Yo no me llamo Earl ”

“Comercio justo” son aquellas iniciativas que promueven un mayor equilibrio entre el productor y el consumidor para que los más desfavorecidos por las imperfectas fórmulas del capitalismo no se vean perjudicados de forma inmerecida. Renunciar a la explotación infantil, garantizar los derechos de los trabajadores y pagar sueldos dignos son algunas de las herramientas de ese “comercio justo”. Robar a una multinacional, por más que intentes convencerte, no lo es. Por eso hoy quiero confesar una de las más impopulares malas acciones de mi lista:

– “Robé diez euros en una franquicia de café”

Éramos cuatro, pero no todos compartíamos la misma visión de la lucha contra la opresión. Disfrutábamos de un té en la planta superior de aquel local y junto a nosotros, en una mesa aledaña, varios extranjeros tomaban sus cafés. Como hacían mucho ruido nos cayeron mal. Pero cuando se fueron descubrimos en un platito un hermoso e inadvertido billete de 10 euros. La maquinaria se puso a funcionar.

“¿Pero aquí no se paga abajo?” “Sí, sí, se paga abajo”. “¿Creéis que vendrán los camareros a recogerlo?” “No, no, aquí no suben los camareros”. “¿Se va a quedar ese billete ahí” “Sí, no, no sé, se va a volar a menos que nosotros lo recojamos”. Nos hacíamos preguntas a las que respondíamos con lo que más nos apetecía escuchar. Hasta que llegó la pregunta clave: “¿estaría mal quedarnos con ese billete?”. Uno del grupo pensó que sí, que aquello estaría mal. Los otros tres nos repartimos las tareas. Yo vigilaba la escalera, otro cubría haciendo bulto y otro lanzó la mano al plato. “Es una multinacional que explota al tercer mundo” podría haber sido el título de una tesis doctoral elaborada con todas las justificaciones indocumentadas que alegamos aquella tarde.

Mientras tratábamos de convencer a la única oveja no descarriada, decidíamos en qué nos íbamos a gastar el dinero. Contribuir a la lucha contra el hambre o a la promoción de los derechos humanos no fue propuesto por nadie. Igual que tampoco hubo manera de arrastrar a nuestro amigo al lado oscuro. Mejor así: esos diez euros no hubieran dado para una cuarta hamburguesa en el Burger King de la calle Tetuán. ¿Otra multinacional? Tal vez, pero en aquel momento los hambrientos éramos nosotros.


Ya taché de mi lista:
“Me colé en una fiesta en Harvard”
“Me cargué todos los Plastidecor de un desconocido”

6 comentarios:

Belén dijo...

Bueno, con diez euros no hay para tanto, asi que como mucho os saldría gratis el café...

Besicos

Jarvisey dijo...

Hay que ser miserable.... jajajaja... Y además tios hechos y derechos... qué fuerte...

Yo niunca he robado nada y así me va de mal, que pierdo el móvil, el dinero que llevo, las gafas etc...

Dios luego no te lo paga, te lo digo yo.. así que mira... si te sentó bien la hamburguesa.. mejor para tí y peor para el Starbucks (porque fijo que fue ahi ;) )

Laura dijo...

No hay acaso un video de este momento en You tube, sí creo que era en un Starbucks...??? Me estaré confundiendo con otros cuatro, perdón tres GAMBERROS de vuestra misma calaña!!!

En realidad estoy muy a favor y no me arrepentiría nunca de algo así, incluso daré información sobre lo que fue el movimiento YO MANGO descubierto en un pequeño fanzine con multiples ideas para delinquir en los grandes comercios... los podéis ver en internet. La cosa como poco tenía su gracias y ojalá de verdad se pudiera hacer algo con la que nos hemos buscado nosotros solitos.
Besos Alf, espero que tu hombro vaya mejor.

AccentLess dijo...

Considero que la mala accion fue gastarse los 10L€uros en hamburguesas y no en cervezas...

However... ego te absolvo.

Anónimo dijo...

ese ha sido el desencadenante de la crisis mundial en la que nos vemos inmersos, publíca los nombres de los otros tres para que sepamos quienes son todos los culpables de nuestra situación actual y la que está por venir,

gracias cabronazos.
si, soy yo tron. jejejejee

Anónimo dijo...

ahh, y el mas culpable es el que no hizo na.